“Las vacaciones de verano son las más propicias para cambiar a los niños que durante todo el curso llenan las aulas de los colegios por obreros que dejen en las mejores condiciones estos espacios para los pequeños. (…) El muradeño fue el espacio que visitó ayer la edil Rosa Martínez, quien comprobó ‘in situ’ el mal estado en que se encuentran, en especial, las aulas del pabellón de Infantil que datan del año 1980 y en las que se ubicó el primer centro escolar de esta partida rural. Las humedades afloran por las paredes, los niños tienen calefactores para calentarse en invierno y los sanitarios no están adaptados a la altura de los habitantes de esos espacios.” (Fuente: Laverdad.es)
La humedad ambiental es uno de los peores enemigos de la bronquiolitis infantil, una enfermedad respiratoria aguda frecuente en los primeros años de vida. Esta dolencia, que afecta a la parte final de los bronquios inflamándolos y obstruyéndolos, es más frecuente durante el invierno y principio de la primavera, pues el frío y las lluvias aumentan las posibilidades de que la humedad ambiental ascienda tanto dentro como fuera de nuestras casas y agrave el estado de la infección.