Llamada gratuita - de 08:00 a 22:00

¿Resfriado o gripe?

Ha empezado un año nuevo, la lluvia parece que no quiere asentarse por aquí, ni siquiera por unos días, y el frío no es excesivo. Sin embargo, raro es aquel que no tiene cerca a alguien con síntomas de gripe o resfriado. Pero, ¿cómo podemos diferenciarlos? Sabemos que ambas dolencias no dejan sin ganas de nada, más que quedarnos en la cama, bien arropados y con algún que otro mimo. Pues bien, estas enfermedades son bien diferentes, así como de poco semejantes son los tratamientos a seguir para poder salir de ellas sin que nos dejen K.O.

image001

Mientras que el resfriado es una infección vírica que afecta a la parte alta del sistema respiratorio, la gripe es una enfermedad, también respiratoria, aguda provocada por la presencia en el organismo del virus ‘Influenza’. Por otro lado, los síntomas más comunes de los catarros son los goteos, la congestión nasal y los estornudos; aunque también puede afectarnos a la garganta y darnos tos. En lo a que al virus de la gripe se refiere, las consecuencias más frecuentes de padecerlo son la fiebre alta, los dolores de cabeza, garganta y/o musculares, tos seca, debilidad y cansancio. Todos sabemos de lo que hablamos, tanto en un caso como en otro, pues extraño es aquel que pasa una temporada sin sufrir alguno de estos síntomas.

Identificados los problemas que conlleva lidiar con resfriados o gripe, veamos cómo podemos prevenirlos, ya que para curarlos no hay más que descansar, resguardarnos de las temperaturas extremas y tomar algún medicamento para aliviar los síntomas; son virus que igual que entran en el organismo se desvanecen solos, sin fármacos que ayuden a acelerar la curación. Así pues, prevengámoslo. Para ello, alerta para no contagiarnos. En el caso de la gripe podemos vacunarnos; y, tanto para huir del resfriado como de la gripe, es fundamental lavarnos las manos, evitar el humo y fumar, los espacios cerrados y las aglomeraciones, utilizar pañuelos desechables y no mezclarnos demasiado con gente que esté pasando por la enfermedad.

image005

Las dos enfermedades son respiratorias, por lo que también pueden afectar negativamente en su curación la acumulación de humedad o los cambios de temperatura. Al igual que ocurre con alergias, rinitis o bronquitis. Desde Murprotec, aunque no seamos doctores, a la lista de consejos para evitar contraer alguna de estas enfermedades, también recomendamos estar atentos en casa, ya que convivir con exceso de humedad estructural no nos ayuda a pasar ninguna de estas enfermedades respiratorias, ya sean virus o dolencias crónicas. Humedad en el hogar es igual a la aparición de moho, un hongo que no beneficia para nada a la salud.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...

Pide un diagnóstico gratuito

Uno de nuestros técnicos se desplazará hasta tu domicilio, edificio o local comercial y realizará un diagnóstico completo, gratuito y sin compromiso.

    Pide un diagnóstico

    Relacionados

    Ya hemos comentado en varias ocasiones que las humedades afectan a toda la estructura de nuestra vivienda, y en consecuencia, a todos los elementos que en ella se encuentran. Y su efecto siempre comienza silencioso, lento, pero imparable, para que cuando nos queramos dar cuenta, tal vez ya sea demasiado tarde. Y esta manifestación tardía […]

    insectos y humedades

    Desde siempre, uno de los síntomas de que nuestra vivienda tiene algún problema de higiene y salud es la aparición de algunas especies, poco deseables, de bichos como: la cochinilla, el ciempiés, o las detestadas cucarachas. Como sabemos, todas estas especies tienen como hábitat preferido aquellos con alta concentración de humedad y poca luz. Quizá […]

    humedades techos

    Las humedades en techos se pueden producir por muchos motivos: Exceso de condensación en el interior. Fuga de agua en la instalación. Goteras por deterioro en la impermeabilización de la cubierta. Fuga en los sumideros, etc. Los síntomas de esas humedades se traducen en la aparición de molestas manchas en los zonas de nuestra vivienda. […]

     ¿Hablamos?