El parquet se levanta por humedad cuando la madera absorbe agua del suelo o del muro, se dilata y no tiene espacio para crecer. Las lamas se empujan unas a otras, se abomban y acaban despegándose de la base. El rodapié hinchado sigue el mismo proceso: la humedad que sube por la pared empapa la madera o el aglomerado y lo deforma. En los dos casos la madera es solo la víctima. El verdadero problema está debajo, en la solera, o detrás, en el muro.
En este artículo te explicamos cómo reconocer las primeras señales de humedad en un suelo de madera, por qué los rodapiés y el parquet son lo primero que se estropea, qué tipos de humedad hay detrás y por qué cambiar el suelo sin tratar el origen es tirar el dinero.
Primeras señales de alerta en tus suelos de madera
La madera avisa antes de romperse. Si prestas atención a estas señales, puedes detectar la humedad semanas o meses antes de que el suelo esté inservible.
Crujidos, juntas ennegrecidas y lamas abombadas
- Crujidos nuevos al pisar en zonas donde antes no los había. La madera húmeda se mueve y roza contra la base o contra las lamas vecinas.
- Juntas que se oscurecen o se ennegrecen. Es la primera zona por donde entra la humedad y donde empieza a crecer el moho.
- Lamas que se curvan hacia arriba por los bordes, formando una especie de teja, o que se abomban por el centro.
- Zonas blandas o esponjosas al pisar, sobre todo en suelos flotantes y en tarimas de aglomerado.
- Rodapiés que se separan de la pared, se hinchan por la base o muestran la pintura abombada justo encima.
- Manchas más oscuras en el parquet cerca de paredes exteriores, de la puerta de entrada o del baño.
- Olor a humedad que sale del suelo, más intenso al levantar una alfombra o mover un mueble.
Si la humedad viene del muro, verás además las señales típicas en la pared: pintura descascarillada en la parte baja, manchas que suben desde el rodapié y polvo blanco de salitre.
¿Por qué la humedad ataca primero a los rodapiés y parquets?
Porque están en el punto más bajo de la casa y en contacto directo con los dos elementos por donde entra el agua: la solera y los muros. La madera es higroscópica, absorbe la humedad de lo que toca y se dilata. Un parquet de madera maciza puede aumentar su anchura hasta un 5% cuando pasa de seco a húmedo, y en una habitación de 4 metros eso son varios centímetros de madera que no tienen dónde ir. Los suelos laminados y las tarimas de aglomerado lo llevan peor, porque el tablero se hincha, pierde cohesión y ya no recupera su forma al secarse.
Hay dos tipos de humedad estructural que explican la inmensa mayoría de los parquets levantados.
Humedad por capilaridad: el agua que asciende desde los cimientos
La humedad por capilaridad es agua del terreno que sube por los poros de los muros y de la solera, como lo hace por un terrón de azúcar. Afecta a plantas bajas, sótanos y casas antiguas sin lámina impermeable bajo el suelo. El agua llega hasta la base del parquet y hasta el rodapié, los empapa de forma continua y arrastra sales que cristalizan y destruyen los materiales. Se reconoce porque el daño empieza siempre por las zonas pegadas a los muros y avanza hacia el centro de la habitación, y porque empeora en primavera, cuando el nivel freático sube.
Filtraciones laterales en plantas bajas y sótanos
La humedad por filtración lateral entra a través de muros en contacto con tierra, como los de un sótano, un semisótano o una planta baja que da a un jardín o a un talud. El agua atraviesa el muro, baja por la cara interior y se acumula bajo el suelo. Los daños aparecen primero junto a esos muros y aumentan tras las lluvias. En nuestra página de humedades en sótanos y semisótanos explicamos por qué este tipo de espacios son los más afectados.
Hay un tercer origen que conviene descartar: una fuga en una tubería empotrada o en el desagüe de un baño o cocina vecinos. En ese caso el daño es localizado y suele venir acompañado de un aumento en la factura del agua.
Consecuencias estructurales y económicas de ignorar un suelo húmedo
Un parquet levantado no es solo un problema estético. Si la humedad sigue entrando, el daño se extiende hacia abajo y hacia los lados.
- La solera y el mortero se deterioran, pierden resistencia y pueden llegar a disgregarse.
- Las sales de la capilaridad atacan el yeso, los ladrillos y, con el tiempo, los elementos estructurales del muro.
- El moho que crece bajo el suelo y en las juntas libera esporas al aire y afecta a la salud de quienes viven en la casa.
- Los muebles apoyados en el suelo, sobre todo los de madera y aglomerado, se hinchan por la base.
- El valor de la vivienda baja. Un suelo levantado y una pared con humedades son de lo primero que detecta cualquier comprador o tasador.
En lo económico, cambiar un parquet de madera cuesta entre 40€ y 100€ por metro cuadrado, incluyendo la retirada del anterior. En una vivienda de 90 metros cuadrados hablamos de varios miles de euros, y si la humedad sigue ahí, el suelo nuevo durará lo mismo que el viejo. Puedes ver más sobre el impacto económico en nuestra página de humedad y economía.
No cambies el suelo sin antes solucionar el origen del problema
Es el error más caro y más habitual. Se levanta el parquet, se ve la solera manchada, se deja secar unos días, se pone un suelo nuevo y al cabo de uno o dos inviernos vuelve a levantarse. El agua no se había ido, solo se había evaporado la que estaba en la superficie. Lo explicamos con más detalle en nuestro artículo sobre por qué debes solucionar humedades antes de reformar.
El orden correcto es este:
- Diagnosticar el tipo de humedad midiendo el contenido de agua en el muro y en la solera.
- Tratar el origen. En la capilaridad, con una barrera química inyectada en el muro que corta el ascenso del agua. En las filtraciones, impermeabilizando el muro por el interior con un revestimiento específico.
- Dejar que el muro y la solera se sequen, lo que puede llevar varios meses según su grosor.
- Instalar el suelo nuevo, con una lámina impermeable debajo si el técnico lo recomienda.
Puedes ver cómo tratamos cada tipo de humedad en nuestra página de tratamientos antihumedad. Todos cuentan con garantía por escrito de hasta 30 años.
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Preguntas frecuentes sobre el parquet levantado por humedad
¿Por qué se levanta el parquet?
Porque la madera absorbe humedad del suelo o del muro, se dilata y no tiene espacio para crecer. Las lamas se empujan entre sí, se abomban y se despegan. El origen suele ser una humedad por capilaridad, una filtración o una fuga.
¿Se puede arreglar un parquet levantado por humedad?
Si el daño es leve y reciente, a veces basta con secar la zona y volver a fijar o lijar las lamas. Si la madera está hinchada o hay moho, hay que sustituirla. En cualquier caso, primero hay que eliminar la humedad.
¿Por qué se hincha el rodapié?
Porque la humedad que sube por la pared empapa la madera o el aglomerado del rodapié y lo deforma. Es una de las primeras señales de humedad por capilaridad.
¿Cuánto tarda en secarse un suelo con humedad?
Si solo hay humedad superficial, unos días. Si la humedad viene del muro o de la solera, el secado completo tras el tratamiento puede llevar de 3 a 12 meses según el grosor y el material.
¿Sirve poner un suelo laminado o vinílico encima para tapar el problema?
No. El agua sigue ahí y acaba deteriorando el suelo nuevo, la solera y los muros. Además, los suelos vinílicos atrapan la humedad debajo y favorecen el moho.
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