2ª entrega Murprotec España: 25 años, 25 historias.
Hablar de Paco Julián y Jacop Ruano es hablar de los cimientos de Murprotec España. Estos dos jefes técnicos de las delegaciones de Zona Norte y Cataluña, respectivamente, acumulan la trayectoria más extensa de Murprotec España, lo que los ha llevado a recopilar innumerables historias y ser espectadores de lujo del recorrido de la compañía en este cuarto de siglo. Años donde han crecido profesionalmente pero donde también han forjado una gran amistad que ha traspasado las paredes de la oficina.
“En el año 2.000, al acabar la carrera, un conocido belga me comentó que había una empresa de humedades que quería abrir filial en Barcelona y buscaba gente. Me cogieron y tuve que ir a formarme a Francia. Tenía 24 años, el pelo largo y ninguna experiencia y, aún así confiaron en mí. Eso para mí fue muy importante”, recuerda con una sonrisa Paco.
Así comenzó la andadura de Murprotec España, con 1 director, 1 administrativo, 2 técnicos de diagnosis y un jefe técnico en un despacho dentro de la Cámara de Comercio de Bélgica en Barcelona. Sin ni siquiera instaladores, que venían de Francia unos días en semana para llevar a cabo las obras que firmaban.

El comienzo fue duro, pero una escuela de aprendizaje brutal
“Fueron años muy complicados porque arrancar de cero conlleva un sobreesfuerzo que sólo el que lo ha vivido lo sabe: todos estábamos a todo, robándole horas al día. Desde el trabajo como jefe técnico en sí, a ir a por material de oficina, ayudar en labores comerciales y logísticas…todo muy en modo ensayo-error. El comienzo fue duro y estresante, pero una escuela de aprendizaje brutal”, asegura Paco.
Precisamente fue Paco el encargado de entrevistar en 2.002 a un nuevo jefe técnico, Jacop Ruano, que se incorporó a la compañía tras ver una oferta de empleo en La Vanguardia y presentarse al puesto. “Cuando yo entré ya teníamos una oficina en Travessera y éramos unos 12 trabajadores entre el director, departamento administrativo/financiero, técnicos de diagnosis e instaladores”, recuerda Jacop.
Ambos jefes técnicos echan la vista atrás y destacan, entre sonrisas, lo rudimentario del proceso en los comienzos: “Los cupones de clientes interesados nos llegaban a Correos y todos los lunes íbamos a buscarlos, hacíamos a mano la clasificación y agendábamos las citas…Correos era nuestra segunda casa”.
Tras esos primeros años tan intensos, Paco necesitó un descanso y dejó la compañía en 2.005, pero volvió a incorporarse en 2.006 para abrir la delegación en Valencia. “Aunque no estuviera en la compañía, Paco y yo no perdimos el contacto y cuando surgió la necesidad de contratar un jefe técnico para Valencia no dudé en llamarlo y pedirle que volviera” recuerda Jacop. Y Paco añade que “tuve la necesidad de irme porque el ritmo frenético de esos primeros años estaba pasándome factura a la salud, pero, cuando me volvieron a llamar, no lo dudé y me instalé en Valencia. Ya tenía el aprendizaje de abrir Barcelona y todo fue más rodado. En 2.008 me trasladé a Bilbao, a la delegación de Zona Norte y hasta ahora”.

Fuimos los pioneros en hacer ese “doble check”.
En cuanto a la forma de trabajar de la compañía y de su departamento, Jacop afirma que “fuimos los pioneros en profesionalizar el sector de las humedades, entre otras muchas cosas, por hacer ese “doble check” con el departamento técnico que no tenía la competencia, que pasaba del comercial al instalador”.
También destaca la gran evolución que ha vivido su departamento: “al principio era todo artesanal, los planos hechos a mano en cuadernos de aros, luego DINA3 y ahora estamos digitalizándolo todo, lo que supone un gran avance para nuestra área”.
En cuanto a su relación profesional, destacan lo mucho que se han ayudado mutuamente a lo largo de los años, primero en persona (cuando compartían delegación en Barcelona) y luego vía telefónica: “Al principio nos apoyábamos mucho en nuestros compañeros de Francia, que nos resolvían cualquier duda, pero entre nosotros la ayuda ha sido constante cuando nos hemos tenido que enfrentar a situaciones nuevas o complicadas. Poco a poco se fueron incorporando más jefes técnicos al resto de delegaciones y entre todos siempre hemos tenido buena relación y nos hemos ayudado mucho. Los encuentros presenciales que tenemos cada cierto tiempo son muy productivos”.

Tus fallos son mis fallos
Si hay una frase que Paco recuerda nítidamente es la que le dijo Jacky Benoit, director general del grupo (lamentablemente, fallecido hace poco) tras pedirle ayuda en sus comienzos: “Yo estaba un poco avergonzado porque tuve un problema con una CTA que no sabía solucionar y él me tuvo que acompañar a la casa en cuestión. Al acabar le pedí perdón por las molestias y me dijo: Paco, tus fallos son mis fallos, si no has sabido solucionarlo es porque no te lo he sabido explicar bien. Puede que parezca una tontería, pero que una persona con un cargo tan relevante en la compañía tuviera esa reacción tan humilde y de hacer equipo, me reafirmó en la clase de empresa en la que estaba”.
Jacop asegura que “si tuviera que definir en una palabra lo que significa Murprotec para mí, se me viene a la cabeza la palabra familia. He pasado la mitad de mi vida en esta compañía, he pasado momentos buenos y no tan buenos y siempre me he sentido arropado y valorado, tanto a nivel profesional como personal, me he sentido como en casa”.
Al preguntarles por el secreto de llevar prácticamente 25 años en la empresa, los dos coinciden en la sensación de libertad y confianza que se respira en el ambiente y, como no, en el Rock and Roll que supone que cada día y cada obra sea diferente.
Te dejamos el enlace directo de la 1ª entrega Murprotec España: 25 años, 25 historias


