Llamada gratuita - de 08:00 a 22:00

¿Cómo afectan los problemas de humedad en Galicia?

AdobeStock_72772425-min

Los veranos calurosos y secos parecen ser cada vez más frecuentes. Aunque pueda parecer lo contrario, los veranos gallegos cumplen con esta condición de manera bastante notable. Tampoco debemos olvidar que la comunidad gallega es una de las más lluviosas del país. Algo fácil de olvidar con las temperaturas de las últimas semanas.

No es raro encontrar noticias en las que las autoridades y los distintos órganos de dirección de las provincias gallegas rescatan proyectos y adelantan trabajos, en vista de la llegada del invierno, las lluvias y los problemas que se derivan de ello.

En muchos casos, estos proyectos van dirigidos a grandes infraestructuras o edificios patrimoniales. Es el caso de una pequeña parte del presupuesto, de 4700 millones de euros, que el delegado del gobierno en Galicia ha anunciado que se invertirá en Ferrol y comarca. Se estima que se destinará medio millón para reparar las cubiertas y los problemas de humedades en el castillo de San Felipe (apuesta ferrolana a Patrimonio de la Humanidad).

Un caso similar lo encontramos en Portomarín, provincia de Lugo, donde la Xunta ha dado luz verde a los trabajos de recuperación de la iglesia de San Xoán (templo que data del siglo XII). Entre los que se encuentran dar solución a los graves problemas de humedades en la fachada y en las portadas escultóricas, que surgieron durante el traslado de la iglesia en los años 60.

Está claro que el patrimonio cultural y artístico de la comunidad debe ser protegido, pero no es menos cierto que la Xunta también ha concedido los permisos para trabajar los problemas de humedades en otras estructuras de uso habitual.

Es el caso de las estaciones de autobuses Viveiro, Ribadeo y Burela. El visto bueno a los trabajos de mejora y mantenimiento de la ciudad deportiva del Pontevedra. O el inicio de un proyecto de reformas en Ferrol capital para la mejora de los drenajes en diversas partes de la ciudad.

Y no todo es cuestión de antigüedad. No es raro encontrase con casos como el de un edificio en el propio Ferrol, construido en 2009, y cuyas obras de reparación por deterioro y humedades ascienden a más de 200000 euros.

Es verano, y nos olvidamos de que las humedades no entienden de estaciones. Y llegado el otoño, el frio y las precipitaciones, es cuando nos preocupamos por un problema que creemos poder solventar con parches poco eficientes.

Controlar la aparición de humedades y sus consecuencias no es una cosa estacional. Igual que no jugarías con tu salud y la de tus seres queridos, tampoco juegues con la solución a un problema tan grave como la aparición de humedades.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...

Pide un diagnóstico gratuito

Uno de nuestros técnicos se desplazará hasta tu domicilio, edificio o local comercial y realizará un diagnóstico completo, gratuito y sin compromiso.

    Pide un diagnóstico

    Relacionados

    Los interiores húmedos favorecen las alergias. Así lo determinó en su día un estudio finlandés hace unos años. El Institute of Health Sciences de Oulu estudió la relación entre el exceso de humedad y moho en las viviendas y el desarrollo o empeoramiento de la rinitis alérgica en los más pequeños. Según ha determinado este […]

    El gobierno local de Moaña busca una solución urgente para subsanar las graves deficiencias que presenta el Centro de Salud de Domaio. El alcalde, José Fervenza, remitió un escrito al Servizo Galego de Saúde (Sergas) en el que solicita que, con “carácter excepcional”, la Consellería de Sanidade acometa la reparación de las múltiples humedades y filtraciones que se producen en las instalaciones. La intención del regidor es que las obras se inicien “lo antes posible”, ya que las deficiencias que presenta el edificio afectan al normal funcionamiento del servicio.

    hongos humedades

    En teoría la peor época para los alérgicos es la primavera, con el nacimiento de las flores y la liberación del polen pero en verano también hay que prestar atención a otras alergias como las del cloro o las frutas, especialmente con los más pequeños.

     ¿Hablamos?