Cambio climático, ¿realidad o ficción?

Mucho se está hablando en los últimos años sobre el calentamiento global del planeta, la descongelación de los polos y la subida del nivel del mar. El cambio climático forma parte de nuestras vidas, ya que se cuentan por centenas las informaciones y estudios a este respecto que cada año se publican. Es un tema que divide la población en dos grupos opuestas: quienes creen que la acción del hombre está destrozando el planeta y los que no atienden estas cuestiones y defienden que los cambios que estamos experimentando son parte del ciclo normal de la evolución del planeta. En este panorama, encontramos a otro grupo de personas que no saben qué pensar: cambio climático, ¿realidad o ficción?

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Nosotros tampoco lo sabemos. Sin embargo, al darle una vuelta a la prensa nos encontramos cada vez con noticias sobre especies animales que se ven obligadas a cambiar sus hábitos, a adaptarse a las nuevas condiciones de temperatura y humedad, siendo la otra alternativa su desaparición. Este es el caso del lagarto verdinegro, una especie ibérica casi amenazada a la que al parecer no le sienta bien el aumento de la temperatura del suelo y la humedad a la hora de reproducirse. Al menos, así lo han determinado investigadores liderados por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) al estudiar la relación entre la temperatura de incubación y la humedad en el éxito reproductivo de esta especie de lagarto.

Sean más o menos ciertos los efectos del cambio climático en la tierra; de lo que sí que estamos seguros en Murprotec es de las consecuencias tan dañinas y perjudiciales que la humedad en exceso dentro del hogar puede producir tanto en la vivienda como en las personas que la habitan. A este respecto, lo sabemos casi todo. Y es que, al igual que le sucede al lagarto verdinegro, que ve afectada su salud –reproductiva- por estos cambios en los factores ambientales; las personas que desarrollan su vida diaria en un edificio con niveles de humedad superiores a los normales pueden ver como su salud se deteriora, en especial en aquellos que padecen alergias.

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A diferencia de lo que ocurre con el lagarto y las condiciones del planeta, la humedad y temperatura de nuestra casa podemos controlarla. Incluso es fácil reparar las condiciones anómalas; en nuestro caso, la presencia de humedad en la estructura de la construcción. Y cuando decimos fácilmente no nos referimos a hacer un apaño casero, porque lo más fácil, seguro y eficaz es dejar que los expertos hagan su trabajo. Así, el éxito está asegurado, así como la disminución en el empeoramiento de nuestras alergias.

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