Pasear, conducir y soportar los días de lluvia

Las últimas lluvias que estamos sufriendo, además de incómodas hasta en el interior de nuestros hogares por la aparición de condensación, causan en las carreteras y en las calles múltiples estragos.

En general, las grandes ciudades como Madrid se atascan más de lo normal, y es que los conductores de todo tipo de vehículos y los transeúntes, además de tener que ir con más prudencia,  ven peor y ralentizan su marcha para disgusto de todos.

image001

Cristales, espejos, lunas y gafas se empañan por la condensación pero además el asfalto se llena de peligrosos charcos, aparecen más grietas, se levantan las aceras y las señalizaciones de tráfico del suelo se vuelven resbaladizas e intransitables.

Motoristas y ciclistas, a diferencia de los conductores de coches, furgonetas, autobuses o camiones, son los que más sufren estos días de tanta humedad. Ellos, siempre más vulnerables en cuestiones de tráfico aunque más intrépidos a veces en su conducción, se ven perjudicados directamente y en mayor medida por lo arriesgado de estas circunstancias.

Así como los motoristas, sobre todo, se benefician en los atascos por la facilidad de sortear a los vehículos, la humedad y las lluvias les condicionan al tener que estar en alerta máxima de atención y precaución, ya que, al reducirse la visibilidad para todos y entre otras cosas por el vaho en los espejos, no se pueden prever igual los cambios de carriles, los cruces, los resbalones o los frenazos.

Total, unos porque no los ven y otros porque no tienen la cautela necesaria,  el aumento del riesgo de accidentes para todos es muy significativo.

image002

En casa puede pasar lo mismo, aunque parezca mentira. La acumulación de vapor y gotas de agua en cristales, espejos y también en paredes y suelos fruto del fenómeno de la condensación por las diferencias de frío y de calor entre las superficies, puede ser la causa de accidentes en el hogar. Resbalarse por no ver con claridad o porque el suelo está totalmente cubierto por un manto de pequeñas gotas es más habitual de lo que podríamos pensar y sobre todo en los baños tras una calentita y confortable ducha, por ejemplo.

Los cambios de temperatura y la climatología tanto dentro como fuera de casa necesitan que estemos siempre alerta y tengamos toda la precaución posible para no sufrir ningún percance. Dentro del hogar se producen muchos accidentes y de muy diversos tipos. Cada año, se producen en España alrededor de 6.000 por diferentes motivos y con distintas lesiones. ¡Mucho cuidado!

Pide un diagnóstico gratuito

Uno de nuestros técnicos se desplazará hasta tu domicilio, edificio o local comercial y realizará un diagnóstico completo, gratuito y sin compromiso.

    Pide un diagnóstico

    Relacionados

    Técnicos Murprotec realizando diagnóstico de humedades junto a gerente de Pivecor

    La humedad crea ambientes propicios para que los ácaros, bacterias, virus y hongos proliferen y se desarrollen en el hogar. Unos compañeros de domicilio ‘invisibles’, aunque no por ello menos molestos y peligrosos. Y es que, según ha publicado El Global, la contaminación del interior de edificios, medida a raíz del número de estos microorganismos acumulados en la vivienda, puede ser hasta cien veces superior que la exterior.

    Si las paredes de su hogar están en contacto directo con la tierra, puede ocurrir que la humedad del suelo suba, las atraviese y provoque importantes daños en todas las estancias situadas por debajo del nivel del suelo.

    Técnico Murprotec tratando humedades en pared interior con equipo profesional

    El Ayuntamiento de Cieza deberá abonar 19.800 euros a una vecina por los daños producidos en su vivienda, como consecuencia de la humedad proveniente de un jardín construido por el Consistorio. Así lo recoge una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Región. La sentencia estima el recurso que esta mujer presentó contra la resolución de un juzgado de lo contencioso que hace ahora un año rechazó su demanda al considerar que ella era «la única responsable de lo ocurrido por la falta de mantenimiento del muro