Llamada gratuita - de 08:00 a 22:00

El moho: un peligro real para los niños

Family together happy young beautiful with a little baby moves with boxes to a new home

En este inicio de la primavera que ha traído consigo algún que otro día lluvioso y bajas temperaturas, podemos confundir alergias con resfriados. Pero lo que si que no debemos permitir es que esos síntomas aparezcan a consecuencia de tener problemas de humedad en nuestra vivienda.

 Entre muchas de las consecuencias que tiene la humedad estructural, hay una que no debemos pasar por alto, aquella que nos afecta directamente a la salud. Todos estamos expuestos, en mayor o menos medida: bebés, niños, adultos y ancianos. No podemos obviar que resfriados, alergias o dermatitis pueden ser el resultado de tener humedad estructural en tu hogar.

 

¿POR QUÉ ES TAN PELIGROSA LA HUMEDAD?

 

Podemos pensar que las ventanas empañadas o tener alguna mancha negra e la parte inferior de la pared puede ser normal, pero ese pequeño detalle puede ser un gran enemigo tanto para nuestra salud como para nuestro bolsillo.  Por eso, hay que actuar desde el primer momento.

Una de las consecuencias más visibles de la humedad es la presencia de moho en paredes, ropa, zócalos… esa bacteria que se ha instalado en nuestro hogar desprende unas esporas prácticamente invisibles para el ojo humano, que son las causantes de enfermedades varias. Todos estamos expuestos en mayor o menos medida: bebés, niños, adultos y ancianos, a inhalar esas esporas y contraer así enfermedades respiratorias tales como el asma, alergias, resfriados, bronquitis… o incluso llegar a sufrir afecciones en la piel; la dermatitis.

A pesar de que cualquier persona puede contagiarse de esta manera, es verdad que las esporas pueden ser especialmente tóxicas en los bebés y niños.  Si el moho se encuentra en estancias de la casa donde pasamos más tiempo con ellos, esto pueden causarles inflamación y lesiones pulmonares graves.

Cuando nuestros hijos se hacen un poco más mayores y aparecen estos problemas estructurales en casa, también se pueden ver afectados, ya que los dolores de cabeza, la falta de concentración o los cambios de humor, son síntomas propios de sufrir este tipo de problema en nuestro hogar.

 

¿CÓMO SE COMBATE?

 

Con los primeros signos de moho en casa es necesario tomar medidas efectivas para combatirlo definitivamente y evitar así que la humedad haga estragos en la salud. Lo ideal, para acabar con la humedad en tu casa, es conocer a la perfección el origen y la magnitud de tu caso, pues un mal tratamiento puede provocar muchos más perjuicios que beneficios. Por ello, un buen diagnóstico a tiempo y de la mano de expertos en el sector puede poner remedio de manera definitiva.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...

Pide un diagnóstico gratuito

Uno de nuestros técnicos se desplazará hasta tu domicilio, edificio o local comercial y realizará un diagnóstico completo, gratuito y sin compromiso.

    Pide un diagnóstico

    Relacionados

    El frío y la humedad, suelen convertirse en los peores enemigos tanto para nuestras casas como para nosotros mismos. Los problemas de humedad estructural que pueden padecer los edificios, a la larga, no solo pueden conllevarles la pérdida de estabilidad y solidez, sino que, además, pueden también terminar afectando nuestra salud.

    Humedades Murprotec

    El origen de muchos de los graves problemas que afectan a la edificación residen en la presencia de humedades estructurales. Debido a su aparición, los muros de carga pierden resistencia y solidez, afectando directamente a la integridad total del edificio y por supuesto, a la seguridad de todas las personas que él habitan. Las humedades […]

    Que la primavera la sangre altera es un hecho conocido por todos. Cuando los rayos del Sol comienzan a atravesar las ventanas de la oficina otro ambiente se respira. Estamos más alegres, más activos, quizá con más ganas de salir y disfrutar del buen tiempo. Algo contrario ocurre cuando los días se suceden entre nubes […]

     ¿Hablamos?