Número 1 en Europa y en España 60 años de experiencia
900 10 37 39 LLAMADA GRATUITA - DE 8:00 A 22:00

Pasear, conducir y soportar los días de lluvia

Inicio / Blog / Pasear, conducir y soportar los días de lluvia
Publicado por
en Blog, Hogar, Humedades, Salud

Las últimas lluvias que estamos sufriendo, además de incómodas hasta en el interior de nuestros hogares por la aparición de condensación, causan en las carreteras y en las calles múltiples estragos.

En general, las grandes ciudades como Madrid se atascan más de lo normal, y es que los conductores de todo tipo de vehículos y los transeúntes, además de tener que ir con más prudencia,  ven peor y ralentizan su marcha para disgusto de todos.

image001

Cristales, espejos, lunas y gafas se empañan por la condensación pero además el asfalto se llena de peligrosos charcos, aparecen más grietas, se levantan las aceras y las señalizaciones de tráfico del suelo se vuelven resbaladizas e intransitables.

Motoristas y ciclistas, a diferencia de los conductores de coches, furgonetas, autobuses o camiones, son los que más sufren estos días de tanta humedad. Ellos, siempre más vulnerables en cuestiones de tráfico aunque más intrépidos a veces en su conducción, se ven perjudicados directamente y en mayor medida por lo arriesgado de estas circunstancias.

Así como los motoristas, sobre todo, se benefician en los atascos por la facilidad de sortear a los vehículos, la humedad y las lluvias les condicionan al tener que estar en alerta máxima de atención y precaución, ya que, al reducirse la visibilidad para todos y entre otras cosas por el vaho en los espejos, no se pueden prever igual los cambios de carriles, los cruces, los resbalones o los frenazos.

Total, unos porque no los ven y otros porque no tienen la cautela necesaria,  el aumento del riesgo de accidentes para todos es muy significativo.

image002

En casa puede pasar lo mismo, aunque parezca mentira. La acumulación de vapor y gotas de agua en cristales, espejos y también en paredes y suelos fruto del fenómeno de la condensación por las diferencias de frío y de calor entre las superficies, puede ser la causa de accidentes en el hogar. Resbalarse por no ver con claridad o porque el suelo está totalmente cubierto por un manto de pequeñas gotas es más habitual de lo que podríamos pensar y sobre todo en los baños tras una calentita y confortable ducha, por ejemplo.

Los cambios de temperatura y la climatología tanto dentro como fuera de casa necesitan que estemos siempre alerta y tengamos toda la precaución posible para no sufrir ningún percance. Dentro del hogar se producen muchos accidentes y de muy diversos tipos. Cada año, se producen en España alrededor de 6.000 por diferentes motivos y con distintas lesiones. ¡Mucho cuidado!

Entradas relacionadas