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Los ‘efectos secundarios’ del verano pueden prevenirse

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Verano tras verano nos suceden algunos problemas que con un poco de sentido común y algunas indicaciones podrían evitarse. Cortes de digestión, golpes de calor o deshidratación, hongos e infecciones, diarrea, picaduras o resfriados son algunos de estos problemas que pretenden estropearnos las vacaciones cada año.

Viajar y empezar a sufrir indisposición intestinal casi antes de aterrizar. Para prevenirlos basta con algo tan sencillo como evitar las comidas con alimentos crudos o las bebidas sin embotellar. Si ya es demasiado tarde, lo más importante es mantenernos hidratados, prescindir de la lactosa (ya que aumenta la diarrea) y no recurrir a los fármacos sin la prescripción de un médico.

Las insolaciones y la deshidratación es otro de los efectos secundarios más comunes del verano. Para no sufrir un fallo multiorgánico, aunque no es habitual, a causa de un golpe de calor es recomendable tumbarse en un lugar fresco y elevar las piernas para que la sangre circule mejor, aplicarse paños fríos y beber agua a pequeños sorbos cuando empecemos a notarnos débiles, mareados o con calambres y dolor de cabeza.

Por paradójico que resulte, los resfriados también son muy típicos de esta época, en la que la diferencia de temperatura puede variar alrededor de 10ºC entre un lugar u otro. Por lo normal respiramos por la nariz, calentamos el aire exterior y eliminamos los microrganismos de esta forma, pero si la temperatura es muy baja, no realizamos nuestra función, respiramos por la boca, nos entra aire frío sin purificar y he aquí las infecciones. Muy importante para no tener que recurrir al pañuelo es mantener el aire acondicionado debe estar a 23-24ºC.

Contra los catarros la solución es beber mucha agua para mantenernos hidratados y toma analgésicos o antiinflamatorios (paracetamol, ibuprofeno). El problema se agrava cuando sufrimos enfermedades respiratorias como asma, rinitis o alergias, en cuyo caso también es esencial eliminar el exceso de humedad en el ambiente en el que nos movemos.

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